Quisiera vivir en una postal.
Tal lugar donde tonos de violeta abriga el cielo
y verde retoza con pinceladas de rosa
la sonrisa que nunca se borra.
Sería la misma hora del mismo día
donde sobre todo se abolía la monotonía.
Un momento que solo existiera en sí
para él que estuviera sufriendo en otro lugar huyera ligeramente su miedo.
Quisiera vivir en una postal donde no hay ni frío ni invierno
y eternamente soplaría mi pelo
como me acaricia mi amor eterno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Nena, I love you. Estoy orgullosisimo de ti y me siento afortunado de tener una Garcilaso de la Vida. Te amo. Me encanta como escribes.
Publicar un comentario